El sector empresarial ecuatoriano está respondiendo ante la situación climática actual modificando sus horarios operativos. Un total de 145 empresas que registran un alto consumo eléctrico han decidido cambiar su jornada laboral regular, pasando de operar de lunes a viernes o incluyendo el sábado, para reducir la demanda de energía en el país.
Esta medida se aplica desde este martes 22 de septiembre y tiene como objetivo principal disminuir la presión sobre el sistema eléctrico nacional. La iniciativa busca sostener los niveles del embalse de Mazar, una fuente vital de agua y energía, en medio de la temporada de estiaje que está afectando a diversas regiones.
El cambio en la jornada laboral es una medida práctica para gestionar mejor los recursos hídricos y energéticos durante este período crítico. Las empresas afectadas deben ajustar sus operaciones internas para cumplir con esta nueva disposición temporal, priorizando la conservación del agua en el embalse.